Big Brother

Vía Monuz llegan estas reflexiones que me parecen interesantes en torno al uso y manejo de la información


En Gran Hermano son los espectadores los que juegan y los de adentro de la casa van aprendiendo las tendencias. Hay muchos datos que se exponen para selección y evaluación: lindos físicos, color de ojos, oficios, lealtades, lenguaje, melancolía, simpatía, egoísmo, etc. ¿Quién es Osito en realidad?, te pregunta Rial. Si ella se enterara qué datos de los que pone sobre la mesa son irrelevantes, traería otro conjunto nuevo; si tiene tiempo suficiente sería lo que quieras que ella sea. El juego es la información, qué es ser popular. La realimentación es la puerta de entrada a la manipulación (que muchos sospechan que existe: que hay hilos que se refuerzan mediante producción, filtrados a la casa). Entonces quién es qué es una pregunta irrelevante, por ejemplo: quién es Jorge Rial es una pregunta irrelevante. ¿En qué contexto? Es como preguntarse qué forma tiene el agua: tiene la forma del recipiente que se usa para hervir o para tomar o para regar, el que funciona con el público, su público.

Hoy más que nunca es necesario que la información devenga conocimiento. Es uno de los caminos para que esta frase:

“Una de las grandes -si no la mayor- tragedias del hombre moderno es que hoy, dominado por la fuerza de los mitos y dirigido por la publicidad organizada, ideológica o no, renuncia cada vez más, sin saberlo a su capacidad de decidir. Está siendo expulsado de la órbita de decisiones.”


no se convierta en una total realidad. Más aún con la inmensa cantidad de info en al que estamos inmersos.