Homenaje

Hace rato que ando algo triste, algo cansado.
Desde el Aula me lo trajo otra vez a mis playas… otra vez en sus palabras.
Me encuentro.

CANSANCIO

Cansado.
¡Sí!
Cansado
de usar un solo bazo,
dos labios,
veinte dedos,
no sé cuántas palabras,
no sé cuántos recuerdos,
grisáceos,
fragmentarios.

Cansado,
muy cansado
de este frío esqueleto,
tan púdico,
tan casto,
que cuando se desnude
no sabré si es el mismo
que usé mientras vivía.

Cansado.
¡Sí!
Cansado
por carecer de antenas,
de un ojo en cada omóplato
y de una cola auténtica,
alegre,
desatada,
y no este rabo hipócrita,
degenerado,
enano.

Cansado,
sobre todo,
de estar siempre conmigo,
de hallarme cada día,
cuando termina el sueño,
allí, donde me encuentre,
con las mismas narices
y con las mismas piernas;
como si no deseara
esperar la rompiente con un cutis de playa,
ofrecer, al rocío, dos senos de magnolia,
acariciar la tierra con un vientre de oruga,
y vivir, unos meses, adentro de una piedra.

Oliverio Girondo

Nos vemos en la muestra

imagenes fickr

 
  • Daniela

    nunca me cansaré de leerlo…
    siempre al leer:
    “acariciar la tierra con un vientre de oruga”, imagino como seria esa maravillosa sensación.

  • RAMO

    Triste y cansado?, no seas ZONZO, mañana te hago unos mimos y se te pasa todo tontita!!.

    Para que te termines de devanar las venas, te dejo con un amigo Uruguayo, aunque en realidad sospecho, que al igual que yo, se considera a si mismo Latinoamericano …… un tal Mario …

    Ramo

    Tengo una soledad tan concurrida
    Tan llena de nostalgias
    y de rostros de vos
    de adioses hace tiempo
    y besos bienvenidos
    de primeras de cambio
    y de último vagón.
    Tengo una soledad tan concurrida,
    que puedo organizarla
    como una procesión,
    por colores tamaños y promesas,
    por época por tacto y por sabor.
    Sin un temblor de más
    me abrazo a tus ausencias
    que asisten y me asisten
    con mi rostro de vos
    estoy lleno de sombras
    de noches y deseos,
    de risas y alguna maldición.
    Mis huéspedes concurren,
    concurren como sueños,
    con sus rencores nuevos,
    su falta de candor.
    Yo les pongo una escoba
    tras la puerta,
    porque quiero estar sólo
    con mi rostro de vos.
    Pero el rostro de vos
    mira a otra parte
    con sus ojos de amor
    que ya no aman
    como víveres que buscan
    a su hambre
    miran y miran
    y apagan mi jornada.
    Las palabras se van
    queda la noche
    las nostalgias se van
    no queda nada.
    ya mi rostro de vos
    cierra los ojos
    y es una soledad..
    tan desolada!

    Mario Benedetti

  • Silencio de Radio

    Gracias Dani siempre gracias vuelvo a la poesía de tu mano

  • Silencio de Radio

    Ramo amigo espero las caricias… pero no las tuyas. No te pongas triste
    coincido somos Latinos y Americanos. Es lindo saberse entre hermanos.