Amor I

En días de entregas y de parcial, de desilusión electoral.
pienso confirmo y entrego

Soy ciudadano del amor,
llevo dogal de belleza
entre la hombrera y la cabeza,
entre rodilla y cinturón.
Haciendo crítica social
me perfumé de valiente,
creyeron que era disidente
y no era más que natural.

Martí me habló de la amistad
y creo en él cada día,
aunque la cruda economía
ha dado luz a otra verdad.

El mundo tiene la razón
puesta en el pan, en el diario,
ese señor rudimentario
que nos dará la absolución.

Ciega,
la vida nueva es
como un verso al revés,
como un amor por descifrar,
como un Dios en edad de jugar.
Trino,
vete al destino, al punto que será final,
juega a lo que no jugué
y canta que aunque sin rey mago
sigo en pie.

Seguro estoy requete mal,
debo sufrir algo extraño,
pues ni la hiel ni el desengaño
me dan canción de funeral.

El fin de siglo trae la sien
cebada de pudredumbre,
como invitándome a una lumbre
que prenderá quien ame bien.

Bendito el tiempo que me dio
una canción sin permiso.
Bendito sea el paraíso
algo infernal que me parió.

El día del Armagedón
no quiero estar tras la puerta,
sino soñando bien alerta,
donde esté a salvo de perdón.

Ciega,
la vida nueva es
como un verso al revés,
como un amor por descifrar,
como un Dios en edad de jugar.
Trino,
vete al destino, al punto que será final,
juega a lo que no jugué
y canta que aunque sin rey mago
sigo en pie.

Cuenta Silvio: «Cuando yo estaba en el tercer grado, mi maestra pensaba que yo era anormal. Oí como se lo decía a los padres de una niña, fuera del aula, aunque me esncontraba esperando a que terminara la clase de catecísmo. A mi no me metían en aquella lección porque mi padre lo había prohibido, con la amenaza de ponerme en otra escuela. La hija de auqellos padres que me miraban con arrobada piedad, se llamaba Lupe. Era muy buena y aplicada, era la excelencia anual del colegio y aquel año sus padres estaban preocupados porque sus notas habían bajado un poquito. Ni sus padres ni la maestra podían saber que Lupe, a quien yo amaba como un condenado, nos enredábamos en extensas discuciones espirituales cuyo meollo era la existencia de los tres reyes magos. Ella afirmaba que no existían, que eran nuestros padres, y yo, que no iba a la clase de religión, lo contrario. Un buen ejemplo de cómo el hábito no hace al monje.»

Gracias silvio por tus palabras
gracias flickr por tu imagen de amor

  • RAMO

    Es una de mis canciones favoritas de Silvio, si es que se puede tener una canción favorita de Silvio. Los que me conocen saben que para mi es un artísta inigualable, y cada uno de sus 400 temas me parecen únicos.

    Lo de “El mundo tiene la razón puesta en el pan, en el diario, ese señor rudimentario que nos dará la absolución” me parece sublime!, una de esas pinceladas que Silvio te deja para pensar.

  • lily505

    me pareciò excelente, lo leì y comparto totalmete

  • mikelito

    Considero a la poesía como una construcción literaria para pensar detenidamente por lo tanto solicito disculpa por el escaso tiempo disponible para hacerlo, al margen del mismo sigo pensando que la utopía sigue siendo una palabra en la que depositamos esparanzas.