Por qué mañana hay que ir a La Plaza

Porque no sólo es un reclamo salarial.
Porque el Estado es garante de la Educación Pública.
Porque las escuelas Públicas NO PUEDEN SER LA OPCIÓN PARA LOS QUE NO TIENEN PLATA.
Porque no es la primera, ni la última vez que se bastardea la labor docente.
Porque es peor un año de escolaridad paupérrima que dos meses de paro.
Porque un paro no es una excusa para no trabajar.
Porque un paro es un reclamo.
Porque los docentes no son los culpables del estado del Sistema Educativo.
Porque la Escuela Pública es la Escuela que DEBE ser el modelo del Sistema.
Porque no se puede justificar que un funcionario diga que los docentes “Pueden trabajar en tres cargos” para ganar 4 Mil pesos.
Porque trabajar en tres cargos es explotación.
Porque la Política no es un ámbito exclusivo de “Los Políticos”.
Porque La Política es un ámbito PÚBLICO.
Porque El Sistema Educativo no es propiedad de “LOS POLÍTICOS”.
Ni de los Técnicos.
Ni de los Especialistas.
Ni de los Maestros.
Porque el Sistema Educativo es un ámbito PÚBLICO.
Porque los Docentes se merecen el respeto.
De las Autoridades.
De los Directivos.
De los Señores Padres.
De los Alumnos.

  • tus palabras son muy ciertas, demasiado. Luchemos con buenos actos, somos el ejemplo para muchos y la esperanza de millones. No dejemos que nos sigan explotando más, es cierto trabajamos de sol a sol para unos pocos $$$$…..
    Arriba la Educación Pública!!!!!!!!!!!

  • Alejandra

    Porque comparto todas tus razones, mañana voy a La Plaza. Y no soy la única, somos varios los que vamos a reunirnos en la escuela para marchar juntos a La Plaza.
    No tenemos que aflojar.
    Esta lucha es de todos y no podemos esperar que otros la peleen por nosotros.

  • Recién llegado, todo mojado, de la concentración en plaza de mayo…. muchos paraguas, muchos docente… ¿tendremos alguna solución?
    Tengo la triste sensación de que lo peor del asunto es que la opinión pública cree que lo que daña la educación son 6 días sin clase, y no un sistema educativo destrozado, docentes bastardeados, recibiendo el castigo público por demandar, además de un sueldo digno, dignas condiciones laborales y principalmente garantía de la calidad de las escuelas públicas.

  • Brenda

    No baje los brazos… por lo general uno tiene ese tipo de sensaciones pero creo que lo que hay que pensar es que la opinión publica está manipulada por los medios de difusión, y ellos a su vez por empresarios que tienen intereses y negociados con diversos políticos… así q pregunto: la opinión pública existe? es pública realmente?

  • Alvar

    No se si existe… pero que debemos tomar acción en la cosa pública… ya es hora. Gracias por la aguante Bren

  • son todos unos hijos de puta los maestros paren de hacer paro mputos pajeros vago de mierda

  • Alvar

    Kevin:
    ¿Que decir de los improperios?… Nada, solo que, en lugar de reflexionar que ocurren en las escuelas…. siempre es mejor putear… ¿no?

  • Estaba pensando algo para escribir, pero Mex lo escribió mejor
    Muy bueno el sitio!!!!!

    Lo sabe un chico de cuatro años, de salita celeste, que ni siquiera sabe hablar correctamente.

    Lo sabe un chico de seis años, que ni siquiera sabe escribir.

    Lo sabe un chico de doce años, que desconoce todas las materias que le deparará el secundario.

    Lo sabe un adolescente de diecisiete años, aunque sea la edad de las confusiones, la edad en la que nada se sabe con certeza.

    Lo saben sus padres.

    Lo saben sus abuelos.

    Lo sabe el tutor o encargado.

    Lo saben los que no tienen estudios completos.

    Lo sabe el repetidor.

    Lo sabe el de mala conducta.

    Lo sabe el que falta siempre.

    Lo sabe el rateado.

    Lo sabe el bochado.

    Lo sabe hasta un analfabeto.

    No se le pega a un maestro.

    No se le puede pegar a un maestro.

    A los maestros no se les pega.

    Lo sabe un chico de cuatro años, de seis, de doce, de diecisiete, lo saben los repetidores, los de mala conducta, los analfabetos, los bochados, sus padres, sus abuelos, cualquiera lo sabe, pero no lo saben algunos gobernadores.

    Son unos burros.

    No saben lo más primario.

    Lo que saben es matar a un maestro.

    Lo que saben es tirarles granadas de gas lacrimógeno.

    Lo que saben es golpearlos con un palo.

    Lo que saben es dispararles balas de goma.

    A los maestros.

    A maestros.

    Lo que no saben es que se puede discutir con un maestro.

    Lo que no saben es que se puede estar en desacuerdo con lo que el maestro dice o hace.

    Lo que no saben es que un maestro puede tener razón o no tenerla.

    Pero no se le puede pegar a un maestro.

    No se le pega a un maestro.

    A los maestros no se les pega.

    Y no lo saben porque son unos burros.

    Y si no lo saben que lo aprendan.

    Y si les cuesta aprenderlo que lo aprendan igual.

    Y si no lo quieren aprender por las buenas, que lo aprendan por las malas.

    Que se vuelvan a sus casas y escriban mil veces en sus cuadernos lo que todo el mundo sabe menos ellos, que lo repitan como loros hasta que se les grabe, se les fije en la cabeza, lo reciten de memoria y no se lo olviden por el resto de su vida; ellos y los que los sucedan, ellos y los demás gobernadores, los de ahora, los del año próximo y los sucesores de los sucesores, que aprendan lo que saben los chicos de cuatro años, de seis, de doce, los adolescentes de diecisiete, los rateados, los bochados, los analfabetos, los repetidores, los padres, los abuelos, los tutores o encargados, con o sin estudios completos:

    Que no se le pega a un maestro.

    No se le puede pegar a un maestro.

    No debo pegarle a un maestro.

    A los maestros no se les pega.

    Sepan, conozcan, interpreten, subrayen, comprendan, resalten, razonen, interioricen, incorporen, adquieran, retengan este concepto, aunque les cueste porque siempre están distraídos, presten atención y métanselo en la cabeza: los maestros son sagrados.

    Por Mex Urtizberea
    Para LA NACION