Inseguridad: Toma de posición

Hace rato que las ganas de escribir me desbordan. Pero no voy a hacer de esto un post narrativo, sólo meramente informativo.  Un reconto (o raconto, no me acuerdo como se dice) de mis motivos para tomar posición.

La inseguridad de aportar con mi  insignificante silencio, palabras para hacer  de este mundo, un lugar más cruel. La Inseguridad de hacer “como si nada pasara” y con eso esconderme en la posibilidad de poder decir – El día de mañana, cuando los monstruos se escondan en nuevas obediencias debidas – “Yo no sabía nada”. La inseguridad es algo que se acaba en este momento, que tomo posición con la fuerza de mis convicciones.

No quiero legarle a mi hija un mundo Derecho y Humano.

Ahora si… palabras de otros, que son hoy mis mismas palabras

Desde Mundo Perverso

Está bien, probablemente no corresponda porque yo no soy famoso. Pero es que no me quiero quedar afuera y ahora que está in ser facho y tirar frases cavernícolas (como podemos ver aquí, aquí o aquí por ejemplo) yo también quiero hacer mi aporte.

Con el Susanismo, nació una vieja ideología

Fragmentos

Algunos medios de comunicación hacen un uso político y empresarialmente lucrativo de los problemas de la inseguridad. Las declaraciones de Giménez marcan un hito dentro de un largo aprendizaje en la degradación. El surgimiento de un nuevo populismo: el mediático….

….Populismo no es únicamente el acto pecaminoso de repartir choripanes en un acto. Hay nuevos y nutridos modos de populismo y el más reiterado, universal, es el del populismo mediático, el de la receta fácil y la propuesta de casete (más penas, más policía), remotamente lejos de la
implementación de políticas consistentes y las complejidades de la gestión. Comparábamos al principio de este texto la demanda de 16.000 policías más versus la aparición súbita, en términos históricos, de una fuerza de seguridad privada de 45.000 agentes, 200.000 si se toma la escala nacional. Hoy sabemos que de poco sirvió, que existen agencias privadas en manos de ex represores o de ex policías sospechados, que los vigiladores no pasan exámenes psicofísicos ni de preparación, que algunos cometieron asesinatos o son cómplices de crímenes, que la Afip denunció que hacia el 2002 el 80 % de esas empresas evadían sus obligaciones fiscales.

Al susanismo estas cosas les interesan poco. Lo mismo sucede con algunos legisladores del republicanismo fino que no hacen otra cosa que seguidismo populista de la agenda mediática. Entran en otra contradicción con sus propios y respetables valores. Porque el problema de la insustancialidad política, a la hora de ser oposición y más a la hora de gobernar, conspira contra la República, contra la calidad institucional, contra el bien común. A la hora de endurecer penas, hay otra pregunta que no se hace desde la susanización: los reventados por la desigualdad, la pobreza, el paco, el alcohol, el arrebato emocional o la demencia, ¿leen los diarios o el código penal antes de cometer un crimen?

Es otro elemento de discusión ausente en el susanismo. El modo de ¿reflexión? automático de la época es el del puro instante, el de rápido/quiero las soluciones/ya. Vivimos regidos por una ecuación según la cual el clima fugaz del instante siempre tiene razón. Y más razón tiene ese instante si aparece encarnado en una figura “popular”….


Actualización:

Por mis ansiedad por publicar… no me otmé el necesario trabajo de corregir mi escrito, ahora ya lo publiqué. Así que corrijo.. tarde algunas de mis faltas de ortografía y de tipeo.

Perdón.