Algunas palabras inocentes…

Les dejo un vínculo a una nota que escribí para en la revista El (h)echo que publica el Centro de estudiantes del Normal 1.
Extracto.

Pero esta no es una nota sobre mi loca idea de los que es un trabajador. Sino de cómo nos llamamos, nos llaman. Y como llamamos y llaman a lo que los chicos, perdón, los sujetos, hacen en la escuela. Producen. ¿qué producen? ¿para qué? No se ustedes pero creo que los chicos, perdón otra vez, los sujetos, aprenden (acerca de qué aprenden lo hablamos otro día) y en ese aprender hacen cosas (en general y con viento en popa lo que les decimos) no se bien como llamar a eso que hacen, les soy sincero, sin muchas certezas escribo. …

 

 

Así que vuelvo a mi certeza. Las palabras no son inocentes (este escrito no lo es) y quienes nombran/nombramos deberían/deberíamos tener esto en cuenta. Nada es lo mismo una vez que se hace palabra y las palabras no solo nombran, forman, crean, condicionan, atan, liberan.

 

 

 

 

Una aproximación al aprendizaje colaborativo

Este es un articulo que se publicó en la revista que hacen los alumnos del Profesorado de Enseñanza Primaria Normal Nro 1 de la Ciudad de Buenos Aires . Si bien está dirigido a ese público y el ejemplo es el de maestros recrien recibidos, creo que su contenido es útil para cualquier caso.

Supongamos que nos recibimos, y que además la suerte esta con nosotros. Pronto arrancamos con una suplencia, hasta aquí nada distinto de lo que le puede ocurrir a un docente primerizo. Comienza la suplencia, la directora nos recibe calurosamente y nos pregunta ¿vos sabes informática? Con años de Word encima y algún que otro mail enviado respondemos – Si claro. – bien, vas a andar bien en el aula en red-. Nos dice mientras nos hace pasar a un aula donde hay como 10 computadoras y un grupo de niños ansiosos por conocer al suplente… y usar las máquinas.Este es un ejemplo de lo que a cualquiera nos podría pasar si llegamos a entrar a una escuela con “Intensificación en TIC´s”. Junto con la sigla aparecen tal vez algunos recuerdos, seguro que esa sigla la vieron antes durante la cursada del profesorado, lo que estaría bueno es saber como eso que alguna vez leímos en algún apunte se hace carne en una escuela. Bien, aquí aparece el proyecto Aulas en Red y la propuesta de equipar el aula de séptimo con PCS en red y conectadas a Internet. Acerca de este proyecto mucho se puede hablar y también mucho más acerca de cómo se introduce la tecnología en las escuelas. Pero el objetivo de este artículo es informar sobre una metodología que subyace a la implementación del proyecto y abre perspectivas nuevas de enseñanza: el aprendizaje colaborativo. Más que una metodología es una concepción acerca del aprendizaje y consecuentemente acerca de la enseñanza.

Esta consiste en concebir al aprendizaje como un echo colectivo, asumir que los chicos puede construir el objeto de conocimiento de forma colectiva. Esta definición no abarca todas las significaciones que el aprendizaje colaborativo implica, gente mucho más capacitada y mucho mas involucrada ha definido o intentado definir este concepto, pero esta es sólo una aproximación a un concepto que deviene en una forma de vivir la enseñanza que implica una perspectiva propia del echo educativo que va mucho mas allá de la escuela y las tecnologías. Es tener la plena conciencia y convicción que podemos aprender colectivamente y esto implica descentrar el foco de la visión en el individuo y ver el efecto de la individualidad en un conjunto. No es perder de vista al individuo sino ampliar la visión acerca del mismo. Lo pongo un poco más concreto… tener la plena conciencia y convicción de que un grupo-clase aprenderá realizando actividades en conjunto responsabilizándose cada individuo por el aprendizaje del grupo y el grupo por el aprendizaje de sus individuos.

Creer que los humanos podemos aprender unos de otros, unos con otros y todos en función de crecer implica una radical esperanza en nosotros. Y luego deviene una responsabilidad ya que es un frente de lucha ante el olvido de nuestra esperanza de ser mejores. Dentro de estas profundidades el aprendizaje colaborativo aparece y se manifiesta en forma de intenciones, planificaciones y actividades concretas que un proyecto propone para enseñar.
Lo que me deja reflexionado otra vez. El aprendizaje colaborativo es algo más que una propuesta metodológica, en su concepto reclama que quienes debemos ser y aprender colaborativamente somos los docentes, para que una vez que aprendamos a crecer juntos podamos enseñarlo.

PD: es compleja la enseñanza de forma colaborativa, no es fácil e implica aprender y organizar la enseñanza y el aprendizaje. Les recomiendo un libro (esta en la biblioteca) y unas páginas para ampliár este tema.

NUEVOS CIRCULOS DEL APRENDIZAJE (Johnson, David W. – Johnson, Roger T. – Johnson Holubec, Edythe)
Documentos y Bilbiografía: Aulas en Red
Aprendizaje colaborativo de Zañartú Correa
Aprendizaje Colaborativo y Tics de Calzadilla