El valor del trabajo

Recomiendo la lectura del artículo de  David de Ugarte El valor del trabajo. Sobre esta lectura, algunas cosas me resuenan más que otras y, sobre todo, algunas cosas me generan preguntas. Transcribo un segmento del texto y sobre este me pregunto:

¿Pero hay alternativa?

Lo que une los distintos relatos del valor del trabajo es que con tal de eliminar la responsabilidad personal en alguna de sus dimensiones, son capaces de triturar la vida del que los acepta: Valorar el trabajo por el sufrimiento nos enloquecería, valorarlo por el esfuerzo nos empobrecería hasta la mediocridad y hacerlo por el éxito nos alienaría.

Solo eso que llamamos ética hacker, la idea de que el trabajo vale tanto como el conocimiento que aporta al que lo hace y a los demás, rompe la perversión moral de todos estos discursos. Estaríamos además en las antípodas de la ética del artesano según Richard Sennet: el placer, la autovaloración, no nace de la repetición, sino de hacerla innecesaria. Como dice Erick S. Raymond, una de las características del hacker es pensar que «ningún problema debería resolverse dos veces»… por eso, entre otras cosas, libera su conocimiento al comunal aún antes de tenerlo pulido.

 

Me pregunto:

Sin embargo, en la sociedad actual, la clave de la sostenibilidad (no sustentabilidad) de la vida material es la repetición. De esta forma se asegurar la posibilidad de distribución de las mercancías. Repetir es multiplicar la producción.

La separación de la clase Hacker deja por debajo a quienes no pudiendo o no queriendo incorporarse a esta permanecen en estados calvinistas o católicos de relación con el trabajo, o pero aún, el trabajo se constituye como un medio de supervivencia en el cual están despojados de su control. Porque el acceso a la posibilidad de pertenecer a una clase Hacker no está distribuido uniformemente en la sociedad ni en el globo.

Entonces: ¿cómo se sostiene en medio de los actuales modos de producción una concepción del trabajo como la que se plantea a gran escala? Me pregunto esto sintiéndome parte del estilo de vida y trabajo hacker pero sin que llegue a advertir cómo hacer para que esto deje de ser una condición de elite.

Incorporación de TIC e insomnio crónico

InsomnioNo me puedo dormir, a mi lado está Dani felizmente dormida y yo sigo carburando una suerte de discusión que tuve hoy por la mañana con una maestra.

Antes un poco de contexto, mi trabajo en las escuelas esta últimamente algo desfigurado, cambio de gestión mediante, todo el marco teórico y práctico con el que durante tres años trabajé desapareció. Hasta hace cuatro meses el objetivo de mi trabajo en las escuelas era fomentar la autonomía en el uso pedagógico de las TIC. Hoy sin un panorama claro, sigo trabajando fiel a una idea, aportar a la construcción de un profesorado con sentido crítico y autónomo en el uso de las TIC.

La declaración de principios del párrafo anterior no es una ligereza para mi, renuncié a mi trabajo en Xerox para ser docente, y en el camino descubrí la forma de insertarme en el ámbiente desde lo que me interesa, la tecnología.

En ese camino trabajo en varias provincias y en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en lo que antes era Re. Por. Te (rRed Porteña Telemática) y hoy es INTEC (Coordinación de Incorporación de Tecnologías).

Ahora bien, ¿que significa incorporar tecnología en las escuelas?, es lo mismo que incluir el uso de tecnología en el quehacer docente. ¿Serán los mismos dispositivos los que articulan estos paradigmas?

Lideres del mundoLa relación política que un Estado entabla con las tecnologías condiciona el desarrollo que tendrá en relación a las mismas. Y en ese sentido las políticas educativas que se implemente articulan una forma de desarrollo de los ciudadanos en realcion a la tecnología. No estamos en los 70´ en Sillicon Valley, es cierto, estamos en el 2008 en Argentina, ¿eso implica que no tiene que haber una planificación estratégica frente factor tenológico? Creo que no, y es en esta planificación y en las políticas educativas en donde se pueden ver los enfoques del estado frente al paradigma tecnológio actual.

¿Cuál debería ser el rol de los docente frente a las TIC?

Bién, tengo mi posición definida, creo que el cuerpo docente debe aprender a usar las TIC como recurso didáctico, y pienso, cada vez que me reclaman como profesor de informática, que es como si hubiera en las escuelas profesor de pizarrón, o de rotafolio, o profesor de uso de cuaderno.

Algo resuena en mi cada vez que pienso en la inclusión de las TIC en las escuelas como un efecto derivado del clásico profesor de computación. Tal vez por que ese rol en mi esquema mental se acerca más a una incorporación pasiva por parte del los docenes del uso de TIC.

En fín buscando algo de material encontre este artículo de Eduteka del que dejo algunas frases para aportar a esta reflexión.

PENSANDO (Y HABLANDO) SOBRE TECNOLOGÍA EN LA CLASE DE MATEMÁTICAS

…se debe juzgar si el uso de la tecnología es efectivo y apropiado o no. La necesidad de tomar decisiones en ese nivel de detalle no debe sorprendernos si pensamos en las calculadoras y los computadores de la misma forma en que lo hacemos sobre los lápices. Son los problemas que se plantean, no la tecnología con la que se encaran, lo que hace la diferencia. Con computadores o con lápices, algunos problemas son excelentes y otros son pérdida de tiempo.

Como siempre, el valor de una herramienta depende del uso que se le dé. Si los manipulables físicos o electrónicos están bien diseñados y se utilizan adecuadamente, pueden incrementar la cantidad de problemas que pueden pensar y resolver los estudiantes.

La claridad sobre los objetivos y el buen juicio del maestro son componentes necesarios de las decisiones que se tomen sobre la utilización de cualquier método de enseñanza.

lo importante realmente no es hacer uso de la tecnología sino cómo hacerlo (aunque esto parece obvio para los maestros, no es esta la manera cómo se debate públicamente).

esa tecnología que nos ciega

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