Coherencia y renuncia…

Después de un largo periplo que me llevó desde el insomnio, hasta la indagación de mis principios, a un mes del nacimiento de mi hija y contra todos los consejos conservadores de la estabilidad, renuncié a mi cargo de Coordinador de centro Educativo para las Escuelas de la Ciudad de Buenos Aires, en el marco de I.N.T.E.C.

Chicos TrabajandoNo voy a ahondar mucho en los motivos de mi decisión por que ya los vengo exponiendo acá y acá. Pero voy a dar un ejemplo de lo que hablo, cuando despotrico contra la particular forma que tienen de percibir la integración de Tecnología en el quehacer docente. En una escuela que formó parte del Proyecto Aulas en Red donde el facilitador (o C.E.T según la gestión) había logrado espacios de encuentro entre él y el personal docente, donde los docente hacían un uso autónomo del Laboratorio de Informática. La coordinación estaba más interesada en saber cómo el facilitador evaluaba “el apropiado uso del mouse” o cómo evaluaba el apropiado uso del “$WORD$” que en evaluar los niveles de apropiación de las tecnologías de los docentes. Ni que hablar del aprendizaje colaborativo asistido por TIC. Lo importante para esta Gestión es que los pibes usen las máquinas, no importa cómo (si importa qué) y para eso recurre a retomar el rol del Profesor de Informática.

Aquí tal vez me quede sin amigos, pero ya no me importa. Un profesor de informática, entendido como una persona que desde el Laboratorio o desde donde estén las máquinas, lo que hace es enseñara usar soft (o a decir el nombre apropiado de las partes de una PC) es anacrónico. Es como si hubiera una profesor de Pizarrón o uno de Birome…. Bueno aunque ahora con las pizarras electrónicas, tal vez se les ocurre reciclar al profesor de informática en profesor de pizarra. Con esto, lo que quiero decir es que justamente el rol del profesor de informática, en lugar de resignificarse, de convertirse en un par del docente, incluso con al posibilidad de armar equipos pedagógicos reales, queda desplazado al recinto “Laboratorio”, lugar de exclusiva incumbencia de quienes saben del tema ¿Así se integra la tecnología en las escuelas? dejando al docente de grado apartado de todo lo que ocurre a nivel tecnológico (y fuera de una de las áreas de innovación pedagógica) y al profesor de informática aislado en el pragmatismo informático, donde muchas veces tiene que hacer malabares para integrar, sólos, algún contenido con el uso de TIC.

Entonces, dado que Aulas en Red, desapareció, que los lineamientos se orientan al empobrecimiento de la apropiación por parte del docente de las TIC. Me fuí.

Ahora duermo tranquilor sabiendo que

  1. No estafo al estado trabajando a desgano solo por conservar mi puesto.
  2. Sigo firme en mis convicciones.